http://www.europapress.es/sociedad/medio-ambiente-00647/noticia-afectados-ley-costas-trabajaran-pp-perfilar-reforma-norma-proxima-legislatura-20110217195333.html

MADRID, 17 Feb. (EUROPA PRESS) –

   El secretario y portavoz de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas, José Ortega, ha anunciado que el próximo mes de marzo se reunirán en Valencia con el portavoz de Medio Ambiente del PP en el Congreso, Carlos Floriano, con el que empezarán a trabajar en “perfilar” una reforma de la Ley de Costas de 1988 para desarrollarla durante la próxima legislatura.

   Ortega ha señalado, en declaraciones a Europa Press, que es preciso iniciar un “trabajo más denso, técnico” así como “trabajar en la parte más áspera de la cuestión”.

   Además, señala que le han hecho llegar “puntos de vista de algunos miembros muy destacados del PP” en lo que se apunta que habría que acatar una reforma de la ley de Costas “al principio de la legislatura para que pueda culminarse en el término de la misma”. Por eso, han presentado una propuesta “muy definida” de reforma de la Ley de Costas al PP y han llegado a un preacuerdo para trabajar en el tema.

   Asimismo, ha asegurado que la plataforma “ha constatado que existe en el PP una sensibilidad clara hacia los problemas de los afectados y una disposición bastante clara a introducir cambios en la Ley de Costas”.

   Igualmente, ha expresado la satisfacción de la plataforma porque cuando crearon la agrupación a finales de 2007 “todo el mundo pensaba que la ley de costas era inamovible”, mientras que ahora considera que hay “aroma de alivio y cambio en el aire” que esperan ver en la próxima legislatura.

   “Ni yo, ni la plataforma, ni nadie, quiere que el litoral se desguarnezca frente al avance de los especuladores y que se estropee la costa. Hay que ver si son capaces de meter el bisturí con finura para, preservando la costa, pero siendo respetuosos con la propiedad privada”, ha manifestado.

   En cuanto a su relación con el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, ha indicado que desde 2008, la ministra Elena Espinosa no les recibió mientras estuvo en el cargo, aunque sí lo hizo el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro. Sobre la actual titular en el cargo, Rosa Aguilar, ha agregado que le han pedido una reunión pero que todavía no han recibido respuesta alguna, al tiempo que ha asegurado que no tienen “ninguna intención de tomar ningún tipo de actitud dura ni desleal contra el Gobierno”, porque consideran que lo que es “perfectamente razonable”.

   Finalmente, ha lamentado que el balance de la Ley de Costas es que “no ha servido para frenar el desarrollo urbanístico” en los últimos años, sino para justificar que se está aplicando la ley para despejar playas pero, en su opinión, “solamente actúa sobre las clases medias y los poblados de pescadores, pero no frente a desarrollos urbanísticos en sitios indebidos”.

Anuncios

 

EL PRINCIPIO DEL FIN

febrero 9, 2011

Esta es una crónica de urgencia que realmente merece la urgencia. Acabo de salir del Senado, donde he tenido la suerte de vivir un momento histórico. Hoy ha empezado a desmoronarse el bunker de los ingenieros de costas y los arrogantes señores que creían que los ciudadanos iban a resignarse por siempre a su tiranía, a sus ideas integristas y a sus malos modos.
En primavera recibí una llamada de la senadora del PP Leticia Díaz. Me dijo que estaba preparando una reforma de la transitoria segunda de la ley de costas y me pidió amablemente ayuda. Agradecí el gesto, puesto que ella además de senadora es Abogado del Estado y ayuda no creo que necesite mucha. Pero bueno, en fin… Ahí estuvimos colaborando y corregí algunas cosas que necesitaban atención. Esa reforma acaba de aprobarse en el Senado hace solo minutos. Y junto a ella, otra de aun mayor calado, hecha por CiU, para que no se aplique la ley a las marinas interiores como Santa Margarita o Ampuriabrava, pero tampoco a los núcleos urbanos con singularidad propia. Sera el gobierno el que determine que zonas merecen esa calificación (lo que augura nueva conflictividad), pero parece claro que con esto habrá enormes bolsas de afectados que se salvarán.
Una comision de la Plataforma formada por Alfredo Maso, Juan de Dios Alfocea, Jose Soler, Juan Miguel Garcia y yo mismo ha estado presente en el acto.
El debate francamente me ha impresionado por la pobreza intelectual de la representante del PSOE, su discurso plano y su ausencia de argumentos. Creo que ni siquiera ella creía lo que estaba diciendo. Pienso que estaba convencida de que las reformas eran necesarias pero que se debía al dogma. Un dogma desconexionado de la realidad, como ahora se ha demostrado. La senadora se limitaba a repetir que la zmt y la playa son dominio publico en virtud del articulo 132 de la Constitución, y de ahí no la sacaban. Es incomprensible su llamada al consenso y al dialogo cuando ella misma se remitía una y otra vez al precepto constitucional. Personalmente me ha dado pena. Mi amigo, el aguerrido Ian Styuvesant, que estaba conmigo, comentó que la senadora presentaba el mismo rollo artificioso y hueco que metió Alicia Paz en el Parlamento Europeo hace ahora casi un año. Y tenia razon.
La senadora socialista ha llegado incluso a reprochar a Leticia Diaz desconocer el concepto del principio de legalidad. La respuesta de la aludida ha sido contundente. Creo imprudente, temerario y tonto decirle una cosa asi a una persona que es Abogado del Estado. Cuando no tienes argumentos es que se nota un montón.
Ahora la ley ira al Congreso, donde los socialistas tienen mayoría, pero quien sabe. Lo mismo se aprueba en la siguiente legislatura, en la que el PSOE promete encoger como unos pantalones vaqueros en la lavadora.
Este es un hito historico en el camino que se inició en octubre de 2007, cuando Alfredo Maso me pidió que uniera a todos los colectivos de afectados a los que defendía por todo el país, que continuó con la fundación de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas en enero de 2008, la denuncia ante el Parlamento Europeo de febrero de ese año y la declaracion del pleno aprobando el informe Auken en 26 de marzo de 2009.
Después ha habido muchos que se han sumado a esa lucha o nos han imitado, pero el impulso fue y sigue siendo nuestro. Después de todo, sólo nosotros hemos elaborado un proyecto de reforma de la ley de costas.
La tiranía toca a su fin. Los integristas dogmaticos, doctrinarios y maniaticos que durante años se han cebado con los humildes, tendrán que resignarse. La fuerza de la sociedad por fin ha conseguido influir en el Estado, como corresponde a una sociedad civilizada.
Darán terribles coletazos, harán lo imposible para demostrar su poder derribando viviendas con prisas y rabia, pero no son ya más que ogros agonizantes.
Amigos, esto se acaba.
Enhorabuena.

 

Estimados señores y señoras del partido popular:

Pronto, salvo mayúscula sorpresa, ustedes van a formar gobierno y podrán, entre otras, cosas, revisar la política de costas. Ya saben que desde la Plataforma redactamos un proyecto de reforma de una ley que, siendo necesaria, en su redacción actual resulta maniática, persecutoria y abusiva. Urge cambiar la ley, pero de eso hablaremos otro día.

Yo creo que más importante que cambiar la ley es pegarle un repaso a las plantillas para ver qué funcionarios son capaces de resistir la prueba de esfuerzo del respeto a los derechos individuales, que es mucho más fácil que hacer que la prueba de esfuerzo de los bancos. Hay que aplicar la ley, hay que defender las playas de los especuladores y hay que defender para todos lo que es de todos. Que sí, que sí…  sin cinismos ni doble sentido. Pero es innegociable que esto se haga guardando el respeto a los ciudadanos. Créanme, señoras y señores del PP, que hay una gran labor por hacer. Ustedes me da la sensación de que no tienen ni idea de la complicación que tienen por delante. La familia de los ingenieros de caminos, canales y puertos es una familia cariñosa y bien avenida que participa de determinadas estrategias, nociones y metas. Hace poco estaba con un alto cargo que comentaba que un día se desvió del dogma y sus compis le advirtieron: “Oye, que tú eres de la casa”.

Sí, esa es la cuestión: Tú eres de la casa. Eres uno de los nuestros. Eres de la secta. No nos vayas a traicionar, qué mosca te ha picado, por qué nos haces esto, por qué te desvías, por qué piensas por tu cuenta, por qué no te sometes, por qué has dejado de ser como nosotros, o mejor tan borde como nosotros.

Sólo como ejemplo: Un día mantuve una charla simpática con cierto Director General de Costas y me quedé tieso al escuchar su teoría sobre las concesiones de la transitoria primera. Dijo que daría las que fueran precisas pero que a continuación las pensaba rescatar porque el uso residencial en el dominio público está prohibido por la ley de costas.

Atended a este mecanismo: Los deslindes obran una expropiación forzosa especial que te deja sin casa o sin lo que sea. Como España no tiene bastante dinero para pagar las indemnizaciones por esas expropiaciones, la ley se inventa la compensación en forma de concesión y el Tribunal Constitucional dice (vete a saber por qué) que esas concesiones son justiprecio suficiente. Pero no contentos con ese proceso ya indecente de por sí, acto seguido el jefe de los jefes dice que te da la concesión para quitártela al día siguiente, y lo hace sobre la base de una mentira, porque siendo cierto que el uso residencial está prohibido en el dominio público, también lo es que estas concesiones son una excepción establecida por la misma ley porque sin no fuera así no habría compensación y nos encontraríamos ante una expropiación sin indemnización. Y esto, una expropiación sin indemnización, es lo que promovía aquel Director General de Costas. Así de burro, así de cruel y así de arrogante era el planteamiento. Pasándose por el arco del triunfo la ley, el derecho, el Tribunal Constitucional, la Constitución y absolutamente todo. No era un loco, un trapisondista o un marciano. Era el jefe de los jefes, el que decidía lo que había que hacer y no hacer en política de costas. Mandaba sobre un equipo humano perfectamente engrasado, obediente, complaciente y entregado a su caudillo.  Él ya no está, pero el equipo sigue. Esto es lo que deben saber (y temer) los señores y señoras del PP.

Ahora han puesto de jefe de los jefes a Pedro Antonio Ríos. Tengo entendido, por informaciones privadas, que es un buen tipo. De hecho, le envío desde aquí, a modo de saludo críptico, unos cuantos códigos secretos: Zalacaín, Los Lebrillos, El abanico de cristal, El candil, Aula, el Sur e Ipanema. Seguro que lo coge.

¿Qué va a pasar con él? Que sus subordinados distinguidos se lo van a comer crudo. Como me decía el otro día aquel alto cargo, lo van a abducir. Posiblemente le van a presentar una visión de la realidad total y absolutamente viciada. Y él se la va a creer porque no le queda otro remedio y porque ni tiene ni puede tener ni idea del tema. Lo mismo que todos los políticos de todos los partidos, que no tienen tiempo para enterarse de qué va esto porque están demasiado ocupados en sus luchas de poder internas y externas, que los dejan tan agotados que prefieren dejar el tema a… ¿A quién? Pues sí. A ellos.

D. Carlos Floriano

Una vez tuve el privilegio de ser recibido en el Congreso por D. Carlos Floriano, portavoz parlamentario del PP en medio ambiente. Lo encontré muy sensible a las opiniones de los miembros de su partido que habían tenido responsabilidad en costas. Y esto me preocupó. Formó en mi mente la imagen de un nuevo jefe de los jefes con carné del PP, acosado, engañado, condicionado, intoxicado y abducido por los ingenieros de costas del momento. No importa que sean ingenieros de costas del PP. Primero pertenecen a su gremio, después a su partido. Mi temor hacia esa inclinación de Floriano a confiar en los ingenieros de costas de su partido es un temor respetuoso, pero  fundado. Cuando ese partido forme gobierno, como triunfe el punto de vista de estos señores, apañados vamos porque todo seguirá igual. Ya pasó con el primer jefe de los jefes nombrado por Aznar. El hombre no era ingeniero, sino abogado, lo que abrigó esperanzas de… No, nada. Su dureza fue modélica. Y sobre su arbitrariedad juzgad vosotros mismos: En mayo de 1997 se cargó Los Arenales del Sol con un deslinde retroactivo modélico. En septiembre del mismo año, creo que atendiendo a ciertas sugerencias del entonces Vicepresidente Álvarez Cascos, inició un proceso tendente a desafectar espacios demaniales de Ribadesella. En Arenales del Sol se decía que los edificios sobre la arena no privaban a la arena de su carácter demanial. En Ribadesella, en cambio, que los edificios sobre el dominio público natural habían desnaturalizado el suelo y que había que respetar los derechos de los propietarios. El bonito gesto se comprende en parte, ya que el orgullo de ser asturiano debe notarse. Pero ¿qué pasa con el orgullo de ser ilicitano? Es el PP el que debe responder a esta difícil pregunta.

La palabra purga es una palabra fea, pero ustedes verán. O el futuro gobierno popular sustituye al equipo entero o no va a cambiar nada. Incluso esta ley tan feroz es posible aplicarla de forma respetuosa con los ciudadanos, siempre que ustedes cambien el equipo. Al mismo tiempo, una ley nueva, incluso aunque sea más tibia, tolerante o dulzona, puede convertirse en una herramienta de destrucción si el equipo continúa.

 

D. Rafael Eimil

Veamos el quién es quién que yo manejo. D. Rafael Eimil es el jefe de costas de Coruña. De una forma muy, muy respetuosa, considero que no debería continuar al frente porque se cargó el poblado de Villarrube sin autorización judicial de entrada, forzando de paso a la guardia civil a lo que modestamente me parece a mí que es deshonrar el uniforme al ponerse a proteger a los agresores en vez de a los agredidos.

Doña Lidia Pérez

Doña Lidia Pérez es Jefa de Costas de Valencia. Derribó el restaurante Pepita sin que unos cuantos de los hermanos propietarios tuvieran ni idea del asunto y cuando los interesados reclamaron la concesión de la transitoria primera, informó a sus jefes de que la petición era imposible porque el restaurante ya no existía. A los vecinos de la Casbah, cuyas viviendas están amenazadas por los temporales, les dice que se apañen como puedan. Incluso a pesar de que el mar prácticamente destruyó el paseo marítimo.

D. Ramón Galán

D. Ramón Galán Cortés es Jefe de Costas de Oviedo. Le envió al fiscal de medio ambiente de Asturias información sesgada sobre una vecina de Otur que había hecho obras en una casa de su propiedad y en un terreno que era de su propiedad hasta meses atrás, que había sido tragado por el deslinde y que debía ser dado en concesión. El resultado: Querella criminal por delito contra el medio ambiente. Se archivó después de que los propios empleados de la jefatura de costas dejaran mal a su jefe en su declaración judicial.

D. Carlos González es jefe de costas de Tenerife. Todos los años, los vecinos de la Bombilla instalaban un embarcadero para poder bañarse. Recientemente ordenó retirarlo y desde entonces el que ose meterse en el agua se arriesga a partirse la crisma. Qué casualidad que la inesperada orden coincidiera con la suspensión cautelar de los derribos masivos, dictada por la Audiencia Nacional. No digo yo que hubiera resentimiento ni venganza porque no soy el confesor de D. Carlos González, pero cada uno que piense lo que quiera. Lo de Bajo la Cuesta ya ni me canso en contarlo, pero recuerdo que este hijo de Dios, que chupó de la teta de su madre como todas las personas de bien de este mundo, sigue empeñado en derribar el barrio entero sólo para no reconocer que sus técnicos se equivocaron en  el cálculo de un ángulo.

D. José Miguel Pintado

D. José Miguel Pintado es Jefe de Costas de Las Palmas. Creo que el consejero Berriel (que en los pocos ratos que le dejan libre la defensa de los afectados por la ley de costas se dedica a derribar viviendas en la servidumbre de protección) influyó en su nombramiento. Está continuando la labor de su predecesor en la limpieza, entre otros rincones, de Fuerteventura. Jacomar es una aldea donde sólo se puede llegar a pie, por lo que los derribos hay que hacerlos trasladando la maquinaria pesada por mar a bordo de gabarras. Por eso es una auténtica fortuna lo que cuestan esos derribos, pero él parece que sigue empeñado, porque luego le pasará la factura a los vecinos.

D. Celestí Alomar es jefe de costas de Baleares. Derribó una preciosidad de casa solariega de piedra, edificada en los años veinte del siglo idem, sin escuchar a la propietaria, que insistía en reclamar el derecho de concesión. De propina le pasó 370.000 euros (según dice la interesada) como factura por el derribo. He oído que de ese importe, como 180.000 euros se correspondían con el traslado y entrega de los escombros a vertedero autorizado, y que como la entrega no llegaba, el del vertedero contrató a un detective que se dio una vuelta por la playa para descubrir que los escombros, incluyendo un buen número de hierros retorcidos, el Sr. Alomar los había enterrado en la misma playa. El interesado dijo en su descargo (según he oído) que si hizo tal cosa fue en el noble empeño de rellenar lo que había sido la fosa séptica de la familia.

Doña Francisca Baraza

Doña Francisca Baraza es jefa de costas de Murcia. Se le ocurre trazar una senda peatonal por los acantilados de Cabo Palos. Tiene tres metros de anchura (la senda, no la Paca, que está delgada) y va por la servidumbre de tránsito, pero paradójicamente, en lugar de discurrir por los tres metros exteriores y al borde del acantilado, lo hace por los tres metros tierra adentro. Incomprensible diseño que quizá se explique si añado que ese trazado tan anómalo pasa por encima de una vivienda existente en la zona, que se salvaría sólo con que doña Francisca Baraza hubiera dispuesto su paseo por el borde del acantilado, como era de esperar.

José Ramón Martínez Cordero es un jefe importante de Madrid. Creo que es el que mueve los hilos, o uno de ellos. Tiene cara de tipo estupendo, me cae bien (sí, yo tampoco lo entiendo) y  me da que debe ser buena persona, aunque es sólo un pálpito. Un día, cuando andaba perdido por la casa buscando el aseo, me indicó amablemente el camino, y esto une mucho. La verdad que el tío inspira confianza y no tiene cara de perverso, intrigante o Rasputín, pero a ciertos afectados se las hizo pasar canutas porque no le dio la gana de enseñarles el expediente de deslinde que les concernía y que necesitaban revisar porque les iban a tirar las casas al suelo. Ni ley de procedimiento administrativo, ni convenio Aarhus ni nada. Que no y que no. Tuve que recurrir al Parlamento Europeo, a Margret Auken y al asesor jurídico de los Verdes europeos para quebrar esta resistencia.

Francamente, no creo que sea ni disparatado ni caprichoso ni infundado pedir a los señores y a las señoras del PP que cuando formen gobierno, retiren muy gentilmente a estos servidores públicos de sus actuales funciones y los sustituyan por otros que entiendan que su razón de ser como funcionarios es servir a los ciudadanos en lugar de hacerles la vida imposible como corolario de su adhesión al dogma de la secta. No, no estoy pidiendo que activen ustedes esa rutina de quitar a los jefes de costas que no son de su partido y poner a los que sí lo son. Que no, que no es eso. Saquen el destornillador y desmonten la maquinaria de Madrid.  Si estos señores de Taifas hacen lo que hacen creo que es para hacer méritos ante Madrid. Es en Madrid, en la plaza Juan de la Cruz, donde tienen ustedes que poner valentía, ingenio y acierto para cambiar las cosas.

Personalmente no tengo el menor deseo de que la casa pase a estar dirigida por tipos blandos, maleables, ignorantes y dóciles ante las presiones de los especuladores o simplemente de los ciudadanos carentes de escrúpulos (que los hay). Hay que ser muy exigente vigilando que nadie pueda privatizar las playas. Pero hay que acabar por siempre con el fraude colectivo de unas personas humanas que han confundido su título universitario de ingenieros (y de otras cosas. Doña Francisca, por ejemplo, es bióloga, como Ana Obregón) con el carácter de instrumentos del destino para devolver las playas al tiempo de Adán y Eva a coste cero porque ese coste  recae sobre las costillas de los ciudadanos.

Bueno, y aparte de repoblar la casa con funcionarios tan enérgicos como probos, piensen ustedes en la función didáctica. Los responsables se conducen con soberbia, y esto el pueblo lo lleva mal. Soberbia, arrogancia, chulería y abuso, sí. Sepan que no hay nada de malo, sino todo lo contrario, en explicar las medidas que hay que tomar en las playas y en tratar de convencer a sus destinatarios. Necesitan ustedes que alguien, o un equipo, dé a estas personas la sensación de que son escuchados. Alguien con mucha paciencia y capacidad que se reúna con ellos no en los madriles, sino en los sitios conflictivos, alguien que se meta en las tripas del problema, se rodee de víctimas y haga el supremo esfuerzo de hacer entender que ciertas medidas son necesarias. A los orgullosos ingenieros ni se les ha pasado por la cabeza una cosa así. Y a los políticos que están por encima de ellos menos aún, porque creen que los primeros tienen las cosas a buen recaudo. Tienen ustedes un problema muy agudo de mentalidad que les impide ver las cosas más sencillas.

Te quito la casa, te doy a cambio una concesión y luego te la rescato por CIENTO TREINTA Y SEIS EUROS, como le sucede a un vecino de Cádiz, que por cierto no tiene otro techo. Ante esto, te caben dos opciones: O encuentras una casa para comprar por ese precio o te suicidas. Si alguien le llama a esto fraude colectivo, yo no lo voy a contradecir. Y si otro alguien lo llama fascismo cerril, a lo mejor hasta le aplaudo. Esto es lo que los ingenieros están haciendo y los políticos consintiendo.

La cosa es simple, señores y señoras del PP: aparte de la afición que le ha cogido su diputado D. Carlos Floriano a hacer bolos por las playas prometiendo un cambio en la ley de costas que nadie ha visto ¿Están dispuestos a admitir que tenemos un problema que requiere una intervención seria en las plantillas o se van a limitar a jalear el tema de costas en la campaña electoral para después dejar que los funcionarios en cuestión sigan persiguiendo a los ciudadanos?

Creo que es bueno para España que retiren ustedes de la circulación a las personas que he nombrado y les encomienden otras funciones. No que los humillen ni los posterguen ni los hundan, aquí no hay nada personal. Simplemente que los pongan a hacer otras cosas. Seguramente serán excelentísimos técnicos con capacidades y potencialidades que aguardan a manifestarse, quizá gloriosamente. Por ejemplo, sé que en Águilas, la ciudad de origen de Doña Francisca Baraza, hay tortugas silvestres ¿Por qué no encargarle un estudio de sus poblaciones, hábitos e incluso sexualidad? A los ingenieros los podrían poner a calcular estructuras, que es para lo que vinieron al mundo. Y así sucesivamente.

Vamos a hacer una España mejor. Podemos mantener las playas a raya de los amigos del ladrillo al mismo tiempo que respetamos a los ciudadanos, sus derechos y su dignidad, y rehabilitamos la imagen de nuestro país ante Europa. Puede hacerse. Tenemos que saber si el PP además está dispuesto a ello.

SOIS COBARDES

junio 4, 2010

  Sois cobardes. Sólo os atrevéis con los pobres y los desamparados, nunca con los poderosos. Vosotros no representáis la ley, sino el abuso. No encarnáis el servicio, sino la injusticia. No ordenáis la convivencia, la echáis a perder. Vivís muy felices arruinando la vida de las personas desde vuestros puestos de trabajo seguros. Bajáis al bar a tomar café y os permitís el lujo de hablar de lo que está mal y si acaso de dedicarle unos minutos a arreglar el mundo. Tenéis, como todos los demás, dos orejas, dos ojos, una nariz, una boca y todas esas cosas, pero en el pecho tenéis una pesada masa de granito inmóvil.

  Sois cobardes. Os portáis como las leonas que cazan en la sabana: Ignoran a la manada, dejan a un lado a los fuertes y se dirigen sólo contra los débiles, los jóvenes, los enfermos, los que no tienen recursos, los que no pueden huir. Y sin embargo estáis convencidos de que os ganáis la vida honradamente y hacéis un trabajo digno. Os miráis por la mañana en el espejo y no veis a un criminal, sino al probo funcionario que se dirige a su oficina pública.

  Sois cobardes. El día 16 de marzo de 2008, en una rueda de prensa sólo para medios internacionales, dije públicamente que el bravísimo Director General de Costas del momento no tenía valor suficiente para meter la línea en el casco viejo de San Sebastián sólo porque el día 13 de ese mismo mes el temporal había saltado el paseo marítimo y había bañado la ciudad. Lo que se moja es dominio público, pero sólo cuando conviene. Sólo para los pobres y la clase media, como los habitantes de Oliva. No para quien nos puede contestar o nos puede hacer pupa.

  Sois cobardes. En Bajo la Cuesta os habéis empeñado en que los temporales ordinarios llegan a cuarenta y dos metros de altura porque allí viven personas trabajadoras y humildes: un jardinero, un empleado de gasolinera, un vendedor de repuestos, un instalador de aire acondicionado y muchos jubilados. Al lado, en la central eléctrica de UNELCO, filial de una todopoderosa multinacional, vuestros cálculos indican que las olas sólo alcanzan de cinco a ocho metros.

  Sois cobardes. En La Gomera echasteis abajo la carpintería de Valeriano sólo porque al cerrar con espigones el puerto de San Sebastián la playa comenzó a desaparecer y el agua se acercó al edificio, no al revés. Un jubilado sin recursos y aislado que había cometido el error de dar la lata con denuncias precisamente contra UNELCO.

  Sois cobardes. Queréis echar de sus casas a los desheredados de la Bombilla, con pensiones de cuatrocientos euros al mes pero no hicisteis nada cuando el temporal entró hasta la cocina del vecino hotel de la cadena MELIÁ.

  Sois cobardes. En las casas de los pobres no dejáis piedra sobre piedra, pero en Radazul habéis dejado que serraran el acantilado para construir una colección de torres junto al mar, el Isla Cristina habéis tolerado la construcción de un hotel de lujo sobre la arena, en Marina D’Or habéis cerrado los ojos ante las pantallas arquitectónicas prohibidas por la ley de costas y en la isla de Arosa no os importa que José Blanco se haga una casa de vacaciones a pocos metros del mar.

  Sois cobardes. En Puerto Lajas habéis contribuido a que Pepe el Besugo pierda la visión en un ojo después de enterarse de que le vais a tirar la casa en la que vive desde hace cincuenta años, para hacer sobre ella un paseo de veinte metros de anchura como cabeza de puente de una futura gran urbanización. 

  Sois cobardes. En Valdoviño echasteis a tierra las viviendas tradicionales que debían a ser dadas a sus antiguos propietarios en concesión, ya que estaban entre la antigua y la nueva delimitación del dominio público, y a continuación entrasteis a sangre y fuego en los hogares de  esos campesinos asustados, sin autorización judicial, como una pandilla de bandoleros en busca de botín, y las echasteis abajo.

  Sois cobardes. En el Barranco de la Ballena sembrasteis el terror entre unos ancianos sin recursos ni cultura, amenazándolos con exigirles el coste del derribo si osaban defenderse. La única forma de que estas personas más pobres que las ratas se liberasen de pagaros cantidades de dinero desproporcionadas era el compromiso de renunciar a la defensa y por esa vía también a su dignidad.

Sois cobardes. En Rota echáis de sus casas a personas de la clase media que las han conseguido con el sacrificio de toda una vida y a un pensionista que no tiene otro sitio a donde ir le abonáis como compensación el importe total de 136 euros. 

Sois cobardes.  Ahora acabáis de echar abajo la casa de Florentina en Cala Tuent. Una casa solariega tradicional construida en 1920 sobre terrenos cuya propiedad data del siglo XIX y anteriores a la primera ley de costas. Pagó por ella cincuenta millones de pesetas y ahora vosotros le estáis exigiendo trescientos setenta mil euros para financiar el derribo. El héroe se llama Celestí Alomar. No le sirvió que Florentina tuviera pedida, con mucho fundamento y razón, la concesión de la Disposición Transitoria primera, apartado primero, de la ley de costas, ni que hubiera impugnado en los tribunales la orden de derribo. Dicen que el héroe Celestí Alomar comentó que había echado abajo la casa sin esperar a más porque estaba harto de que nos riéramos de él parando la demolición. Podrá contarle a sus hijos y a sus nietos que cuando era jefe de costas de Baleares fue lo bastante hombre como para convertir en cenizas la vida de una persona para que no siguiera riéndose de él.

Vivís y trabajáis en una secta peligrosa con un dogma antisocial y unos métodos fascistas y os mezcláis por la calle, en las cafeterías y en las tiendas con las personas normales. Con ese espanto germen de violencia y guerras llamado conciencia equivocada, creéis que vuestra labor es un bien social. Pero si la gente supiera lo que hacéis en realidad, nadie querría ser amigo vuestro. Creo, y lo digo muy en serio, que deberíamos sacar pasquines al Internet y octavillas a la calle con una fotografía de cada jefe de costas y una relación de sus hechos contra la dignidad de las personas. Sin insultar ni difamar, basta exponer los hechos. El objeto es claro: que sus conciudadanos puedan identificarlos por la calle y cambiar de acera cuando se acerquen.

Hace unos días me llamaron de la cadena Ser de la Palma para que contestara a unas declaraciones radiofónicas del Subdelegado del Gobierno en Tenerife en las que criticaba que la causa de las víctimas de la ley de costas tuviera un apoyo social “unánime”. Con esto no hacía sino reconocer que ellos son una minoría luchando contra la sociedad entera.

Conozco a una infinidad de funcionarios de Costas que son maravillosas personas y mejores profesionales, incluyendo a unos cuantos ingenieros. Estas personas están sojuzgadas por la secta y hacen, dicen y firman cosas que saben injustas porque creen que nada pueden hacer contra el sistema. Sé de un vigilante de costas que es perfectamente consciente de que sus jefes se equivocan o están mintiendo cuando se empeñan en que la línea de 1969 iba por donde dicen que iba, con la consecuencia de que todo un barrio se va al suelo. Sí, todo un barrio al suelo y todo un clamor de lágrimas sólo porque unos funcionarios están tratando de ocultar su error. El vigilante de costas sabe que todo es mentira, pero no se atreve a decirlo porque tiene miedo de la secta. También él es un cobarde.

Vosotros lo tenéis todo. El Boletín Oficial del Estado, la policía, los jueces, los grandes medios de comunicación, el Defensor del Pueblo y un ejército de ejecutores moralmente degradados. Pero nosotros tenemos la razón y vamos a ganar esta guerra porque somos como los pueblos invadidos injustamente, que luchan por su supervivencia y vosotros, en cambio, sois invasores mercenarios que ni tenéis sentimientos ni sabéis por qué estáis luchando.

Llegará un día en que devolveremos la dignidad a este país maltratado. Llegará un día en que no tendremos que avergonzarnos de nuestras instituciones. Llegará un día en que el Defensor del Pueblo volverá a defender al pueblo y los tribunales volverán a impartir justicia. Haremos que ese día llegue y en ese empeño sirve también la sedición.

Cuando el general Riego se sublevó, un ejército lanzado por el gobierno a sofocar la rebelión salió a su encuentro, pero en vez de combatirlo se puso a sus órdenes, seducido por sus ideas de libertad. Sé de algún que otro funcionario de Costas que es asiduo lector de este blog. Debe saber que esto es una invitación a la sedición.

 Vosotros, funcionarios atrapados y maniatados por la secta, ya sabéis de la cobardía y el abuso de vuestros jefes, y deberíais comenzar a despegaros de sus obsesiones. Abrid los ojos, ved la realidad y reconoced que otra España es posible. Comprobad el injusto sufrimiento que estáis causando. Ved que podéis contribuir desde dentro a devolver a vuestros conciudadanos la confianza en una sociedad basada en la dignidad de la persona.

 Si lo hacéis, bienvenidos al inmenso grupo de la gente de bien. En caso contrario, la próxima vez que os miréis al espejo, fijaos bien y reconoced que lo que estáis viendo allí es un cobarde.

 José Ortega

Abogado

En 1979 yo estaba en la Universidad. Había separatismo en Canarias. Lo fomentaba un movimiento llamado MPAIAC. Su jefe era un señor llamado Cubillo. Hubo bombas y atentados. Murió algún policía, la cosa era seria.

 El separatismo, el terrorismo y el MPAIAC desaparecieron de pronto, de un día para otro. Creo que poca gente se dio cuenta de que eso sucedió justo después del referendum de la OTAN y si alguien no lo pilla que me lo diga y se lo explico un poco mejor.

En estos meses está volviendo. Cuando voy a Tenerife, que es muy a menudo, me cojo un periódico que se publica allí y que siempre tiene una editorial surrealista pidiendo la independencia de Canarias. Pero ahora no son las potencias militares y políticas que nos coaccionan para que formemos parte de un bloque militar. Ahora somos nosotros, idiotas perdidos, los que estamos disipando la ilusión de ser español.

 España tiene eso. Pueden faltar científicos y filósofos, pero arrogancia desde luego no. Las Cortes hicieron una ley para prevenir la destrucción de las playas del Mediterráneo y los ingenieros de costas vienen y la aplican a Canarias pensando que un poblado miserable de isleños más pobres que las ratas es lo mismo que una urbanización de Torremolinos (donde, que yo sepa, no hacen lo mismo, por cierto). Es decir, que la aplican a lo burro y a lo bestia, con una política de pico y pala, que es la expresión que usó el entonces Delegado del Gobierno en Canarias, cuando me fui por allí a dar ruedas de prensa en febrero de 2008. Este señor, dicho sea de paso, ya cesó y no sé qué hace ahora. Puede que empuje un carrito como delegado de su esposa en el hipermercado.

 Y resulta que ahora los ingenieros de costas son otra vez los godos y los peninsulares. Y que están alimentando ese sentimiento de que de Madrid solo llegan abusos y demoliciones y por lo tanto la semilla de ese otro sentimiento de que somos canarios, no españoles. Lo sé porque lo vivo, porque ceno y como con ellos y me lo dicen, no me lo estoy sacando de la manga.

Yo no sé si hay algún político que lo vea, supongo que no. Pero está creciendo. Hasta ahora pensaba que los ingenieros de costas conformaban una secta de pensamiento integrista que estaban haciendo daño a la sociedad. Ahora sé que además con sus maneras inflexibles están haciendo daño a la unidad política de España, fíjate qué mal rollo.

 Es otro motivo para que alguien haga algo. A ver si aún podemos evitar que el país se nos caiga a trozos.

 

UNAS PALABRAS MAS

septiembre 20, 2009

Aquí os dejo un par de entrevista de radio, para el que tenga tiempo y curiosidad por enterarse de cómo están las cosas.

ENTREVISTA RADIO CANDELARIA 7 SEPT 09

http://www.youtube.com/watch?v=zxamezyu71E

ENTREVISTA RADIO CANDELARIA 8 SEPT 09

http://www.youtube.com/watch?v=vKCUVStLZrw

http://www.youtube.com/watch?v=N7gK9IxekjQ

José Ortega

Abogado

ortega_abogados@hotmail.com

www.costasmaritimas.com

SIQUEPODEMOS