HOMBRES DE LUTO CON TIJERAS (MARAVILLAS DE UN TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA)

julio 7, 2012

@abogadodelmar

En cierta ocasión me tocó defender a una familia de cuatro hermanos que habían heredado de sus padres un restaurante llamado Juanito (nombre supuesto) en la playa del Amor (nombre supuesto). Esta defensa me permitió saber qué es lo que entienden los tribunales por indefensión y por tutela judicial efectiva: Literalmente, lo que les da la gana.
El restaurante lo explotaba una sociedad mercantil a la que pertenecían dos de los cuatro hermanos. La Jefatura de Costas, acaudillada por la intransigente Úrsula (nombre supuesto pero elegido por su semejanza con la bruja de la sirenita), había tramitado uno de esos temibles expedientes llamados de recuperación posesoria, que concluyen con el desahucio y el derribo de lo que sea. Y, de forma inesperada, lo había tramitado contra la sociedad, que no era propietaria del inmueble, no contra los hermanos, que sí lo eran.
El asunto me lo pasó una compañera que tras anunciarme que no era su especialidad me lo dejó en herencia cuando lo tenía recurrido (recurrido sin esperanzas, debo decir) en el Tribunal Superior de Justicia de aquella bonita tierra. Así que para aquel entonces la maquinaria de la destrucción ya se había puesto gentilmente en marcha.
Una de las cosas que hice fue centrarme en el hermano Antonio (nombre supuesto), que era uno de los que no participaban en el negocio ni tenían relación con la sociedad mercantil. Existe en la ley un procedimiento especial para la defensa de los derechos fundamentales de la persona al que los ciudadanos pueden ocurrir, especialmente si son ingenuos, en el caso más que probable de que el Estado le haya vulnerado alguno de estos derechos tan estimados.
Como quiera que la posibilidad de una defensa efectiva forma parte de ese grupo selecto de derechos superprotegidos e hipercuidados por nuestro sistema constitucional, y teniendo en cuenta que al hermano Antonio le iban a tirar un edificio de su propiedad sin haberle preguntado antes su opinión, formulé una demanda directa por ese procedimiento especial.
Yo creo que esto lo entiende cualquiera, con las obligadas excepciones de que ese cualquiera sea juez o político (que por otro lado es lo mismo en la mayoría de los casos): ¿Cómo nos pondríamos y qué diríamos si de pronto nos dijeran, oiga quítese de en medio por favor que vienen las máquinas a tirarle al suelo su casa? ¿Hay o no indefensión?¿Hay o no vulneración del derecho de defensa? Lo más obvio parece responder sí a todo, al menos si eres una persona normal.
Pues bien, la demanda tenía como modesto objeto la declaración de nulidad de la recuperación posesoria y la condena a la Administración a tramitarla de nuevo dirigiendo el procedimiento contra todos los que aparecieran como interesados, en este caso contra los copropietarios del inmueble. Hubo una vista. Me cubrí con la toga y me senté en el estrado de vieja madera barnizada. Hice mi alegato percibiendo con complacencia el interés con el que los tres magistrados, vestidos de riguroso luto, me miraban desde detrás de sus respectivas gafas. A continuación tuve el honor de escuchar lo que decía el Abogado del Estado y lo que escuché me produjo estupor. Decía que el procedimiento especial para la defensa de los derechos fundamentales no era válido y se debía declarar inadmisible el recurso porque la pretendida indefensión se hacía valer a efectos de la salvaguarda del derecho de propiedad, que no era un derecho fundamental.
Suspiré al escuchar lo que me pareció, perdón, una mamarrachada. Hacía mucho tiempo que no escuchaba una cosa más rebuscada y más idiota pero el punto de vista me duró sólo unos días, hasta que los tres señores de luto me pusieron un auto mandándome a paseo y utilizando como justificación el mismo argumento del Abogado del Estado, es decir, que el derecho de defensa supuestamente violado no se quería hacer valer para defender un derecho fundamental de la persona, sino el derecho de propiedad, que no está incluido en ese selecto grupo.
O sea… que vienen aquí los magistrados a ponerle puertas al campo limitando por su cuenta la propia Constitución y tornando un concepto absoluto (el derecho de defensa se debe respetar siempre) en relativo (el derecho de defensa puede no existir dependiendo de para qué quiera usted usarlo). Y con eso ya está abierto el melón para que cualquier funcionario público no te escuche cuando invocas tu derecho a defenderte. Es suficiente con discutir cuál es el objeto de tu defensa, qué quieres conseguir con ella y todo eso.
Yo había aprendido en la Facultad de Derecho, o había creído aprender, que la función de los tribunales era interpretar el ordenamiento jurídico, no inventar uno nuevo y menos ponerle límites imaginarios y subjetivos a la Constitución. Pero resulta que no, que estos señores disponen lo que les parece de tal forma que la Constitución se aplica o no según ellos consideren y según convenga. Por tanto, tomad nota mental de que vuestro derecho constitucional de defensa es y será lo que les parezca a los señores de la toga negra, no lo que diga la Constitución. Y, por extensión, lo que le parezca en cada caso a unos funcionarios públicos que, incluso dentro de su honradez y dedicación, suelen ser unos ignorantes de la ley tan pronto como los apartas de los movimientos repetitivos de la cadena de montaje y los enfrentas con una situación nueva.
Los entendidos podrán decir que el sentido del auto de aquellos señores no es que no se pueda invocar el derecho de defensa para defender la propiedad, sino que el procedimiento especial de protección de los derechos fundamentales no era el adecuado, por lo que la reclamación habría podido ir adelante en un recurso contencioso administrativo ordinario. Pues no. Usé el procedimiento especial porque funciona con demanda directa y permite una solución rápida, que necesitaba para impedir el derribo. Pero abrí también otro procedimiento ordinario de parte de la otra hermana que no participaba en el negocio, con el mismo resultado, es decir, con demanda desestimatoria,
porque la cuestión es permitir que el Gobierno le pase por encima al ciudadano sea como sea, y en este caso, si los tribunales tienen que consagrar y amparar que el Gobierno tire al suelo un edificio sin conocimiento de sus titulares y sin permitirles defenderse, pues se consagra y se ampara y no se hable más.
Recuerdo los inicios de la práctica forense con la Constitución. Hubo un tibio intento de algún sector conservador de la judicatura de imponer el criterio de que las normas constitucionales no eran auténticas normas sustantivas, sino meramente interpretativas, lo que quiere decir que no se podía invocar ninguna norma constitucional de forma directa. Afortunadamente se impuso, o así lo entiendo, la coherencia del sector civilizado, que sostenía lo contrario, es decir, que la Constitución es un texto legal aplicable directamente, sin necesidad de normas intermedias. Por lo tanto, y a diferencia de lo que pedían los otros señores, tú puedes invocar directamente, si quieres exclusivamente, la violación de un precepto constitucional, ya sea por ejemplo el artículo 9.3, que garantiza la seguridad jurídica, o el 24 que establece el derecho de tutela judicial efectiva y prohibe la indefensión.
Pues bien, amigos: Estamos viviendo un retorno a la etapa del búnker porque para conseguir la sumisión de los ciudadanos al Estado toda medida es poca. Ya me han mandado nuestros más altos y sabios magistrados, desde sus butacas del Tribunal Supremo, algún recadito en alguna sentencia de casación que recupera la antigualla anacrónica y desfasada de que la Constitución no puede ser ni invocada ni infringida por sí, sino a través de otra norma de rango legal. Esto me lo dicen porque ante por ejemplo la denegación de una diligencia de prueba yo presento un motivo de casación fundado en vulneración del artículo 24 de la Constitución y ellos me dicen que no, que así no puedo, y me recuerdan que la Constitución no puede ser invocada directamente o exclusivamente como norma de aplicación o como precepto infringido.
O sea, que como estáis viendo, nuestros respetados sabios de luto se han aplicado a la tarea de disipar en el aire los derechos constitucionales lo mismo que si se hubieran puesto a calentar una infusión, se hubieran dormido en el sofá y se hubieran quedado sin agua,
Lo malo es que se queme el cazo. Y eso es lo que va a pasar, ya veréis.
Es la tercera vez seguida que lo digo y perdonad: Conocedlo y difundidlo. Nuestros conciudadanos tienen una vaga idea de que la justicia funciona mal por los rumores sobre retrasos y tres o cuatro escándalos de corrupción. Pero no os imagináis lo que es esto en realidad. El grave problema de la justicia no radica en las cenas de lujo que se haya metido el máximo representante de los ancianos de luto, sino en el día a día, en el desamparo de los ciudadanos, en su decepción y en su humillación.
Esto no lo va a contar nunca la prensa porque sería una información liberadora y esclarecedora, ni tampoco lo van a denunciar los que por su natural posición profesional estarían llamados a ello porque están aterrados de miedo. Si queréis que nuestros conciudadanos lo sepan, conocedlo y difundidlo.

JOSÉ ORTEGA
joseortega@costasmaritimas.es
http://www.costasmaritimas.es

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5 comentarios to “HOMBRES DE LUTO CON TIJERAS (MARAVILLAS DE UN TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA)”

  1. nerjeño said

    Hacen falta mas voces en esa vuestra profesión que sean capaces de hacerse oir. Hace falta una urgente regeneración de la Justicia . Y en eso los abogados teneis mucho que decir.
    Muchas gracias por ser esa voz que clama en el desierto. De momento.

  2. […] Ley injusta Costas MaritimasHOMBRES DE LUTO CON TIJERAS (MARAVILLAS DE UN TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA)@abogadodelmar En cierta ocasión me tocó defender a una familia de cuatro hermanos que habían […]

  3. werwer said

    Si lo que cuentas es cierto, es una total injusticia, te vienen a derribar tu propiedad ilegal y tú sin enterarte!!!

    Lo que tienen que hacer es derribar la propiedad ilegal pero avisándo con tiempo al realmente propietario. En eso 100% de acuerdo, la justicia en este caso no ha actuado bien.

  4. werwer said

    hoy han aprobado la Ley Destroza-Costas que pediste. Estarás contento Ortega

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