ME ARRODILLÉ EN LA ARENA Y ME SOMETÍ AL TRIBUNAL

marzo 14, 2010

Me arrodillé en la arena y me sometí al tribunal. Tres mujeres y un hombre que tenían que señalar una contradicción y hacerme una pregunta muy importante.

 -¿Qué hacía el representante de la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas metido hasta las cejas en una manifestación a rabiar de ecologistas?

Disfruté con la pregunta y la contesté con un ejemplo.

-En este momento hay una familia que compró una casa solariega muy antigua para dedicarla a restaurante. La casa se construyó en 1920, fuera del dominio público y antes de cualquier deslinde, y está inscrita en el registro de la propiedad. Se hizo un deslinde, la casa quedó incluida dentro del dominio público y los ingenieros de costas ordenaron su derribo. A la familia la han condenado también a abonar el importe del derribo. Total nada, solo 370.000 euros.

Y ya está. El tribunal lo entendió a la primera y yo quedé absuelto e integrado en el grupo. Desde que fundé la Plataforma y redacté mi informe sobre aplicación abusiva, arbitraria y retroactiva de la ley de costas, tuve claro que la ley se estaba aplicando contra la clase media y los pobres, no contra los promotores urbanísticos y todo eso. El de hoy ha sido un ejemplo vivo. El PGU de Cartagena aprobado el otro día provisionalmente, al mismo tiempo que declara fuera de ordenación zonas urbanas de toda la vida (por culpa del deslinde, claro), hace urbanizable un pedazo de monte virgen y solitario al lado de Cala Reona. Tan contradictorio como real.

 Cala Reona es la puerta de entrada a Calblanque, un espacio limpio de toda huella del hombre, simplemente increíble en la podrida costa mediterránea. En todo esto se oculta una mecánica perversa. Si no mantenemos una vigilancia constante, si no estamos alerta día y noche, las damas y caballeros de siempre se apoderarán de esos parajes naturales para construir en ellos docenas de pareados y torres de apartamentos. Lo intentan una y otra vez. No descansan. No duermen. No dan respiro. La amenaza se mantiene siempre. Lo sé porque, entre otras cosas, he asistido a la pérdida de la Marina de Cope y de la Isla del Fraile, en Aguilas.

Calnegre (Mazarrón), Calblanque (Cartagena), La Carolina (Aguilas), Los Cocerores (Pulpí), aún resisten, pero los enemigos no duermen. Las personas normales vemos esos espacios de costa limpios y vacíos y sentimos la satisfacción de que son de todos y todos los podemos disfrutar. Lo que despiertan en nosotros son sentimientos. Los señores del ladrillo no sienten, solo ambicionan. En 1983, siendo yo un pipiolo, asistí a un debate en Aguilas sobre la futura urbanización de Cuatro Calas (incluyendo la Carolina y Los Cocedores). Al concejal de urbanismo le preguntaron si era cierto que él mismo estaba incluido en un consorcio de propietarios que se disponía a urbanizar el paraje. Contestó que esa pregunta no se la podían hacer como concejal, sino como XXX (su nombre) y que al estar allí como concejal, no pensaba contestarla. Blanco y en botella, creo.

Estos enclaves van cayendo poco a poco. Todos creíamos que la ley de costas iba a servir para protegerlos pero no ha sido así. Por eso es muy justo que la Plataforma Nacional de Afectados por la Ley de Costas haya estado presente en la manifestación, se haya solidarizado con los organizadores y haya anunciado que va a decir dos o tres cosas sobre el particular en el Parlamento Europeo.

 No hay contradicción. Yo aprobé el examen, los ecologistas hicieron su trabajo y los especuladores están hoy un poco menos seguros del futuro negocio.

Ved la noticia aquí:

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=309420

Fuerza para todos

José Ortega

Abogado

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5 comentarios to “ME ARRODILLÉ EN LA ARENA Y ME SOMETÍ AL TRIBUNAL”

  1. Fede Aniorte said

    Ojalá un día tengan que responder de cómo han desempeñado su cargo y se les desmorone su vida privada como ellos hacen con la casa y la vida privada de los demás.

  2. Fede Aniorte said

    http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=309420

    Son tremendos: dicen “decenas” y había al menos mil personas.

  3. Isabel said

    Y si contamos a los perrillos que también fueron, superamos los 1500!! Saludos!

  4. Nerjeño said

    Una pena no haber podido estar allí. Pero sirva mi apoyo a la iniciativa aunque sea a posteriori

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