SIMON HEBERT FAULL Y YO
Abril 30, 2009
En la mesa de al lado había tres chicas jóvenes cenando ensalada. A mi acompañante se le escapó una tos hueca y la muchachita que tenía más cerca se volvió y lo miró con desconfianza y sobre todo con descaro. Creo que estaba estudiando sus rasgos de indio caribeño. Insistió unos momentos más después, y al mismo tiempo que se volvía, retiró su ensalada un poco, para protegerla de las miasmas. Era el martes pasado, el día en que se desató el pánico por la fiebre porcina. Quizá por eso habíamos acudido a cenar al Palacio del Jamón, junto a la Plaza Mayor, para compensar. La niña había llegado a la conclusión de que mi amigo debía ser mejicano recién llegado y la iba a contagiar y quizá a desgraciar.

SIMON Y YO EL PASADO MARTES EN MADRID
Indio caribeño puede, pero con apellido alemán. Y nacido en Venezuela. Y colaborador de Von Braun en los precedentes de la NASA. Y profesor de Hugo Chávez en la escuela de Estado Mayor. El hombre que tenía delante era el que unos minutos antes, al encontrarnos en Sol, había pasado de mí cuando le ofrecía mi mano para estrecharla y me había dado un abrazo. Me lo había presentado Efrain Jiménez como un año antes y se estaba preparando para salvar el mundo. La cosa más insignificante que sabe hacer es que los coches sean como árboles: de los gases de escape desaparece el monóxido de carbono, el dióxido se reduce y por el tubo hace su aparición el oxígeno. El consumo de gasolina se reduce a la mitad y la potencia aumenta descaradamente.
-Quieren cumplir con el protocolo de Kioto reduciendo un 5% las emisiones de monóxido de carbono y con mi aparato se reducen el 100%.
No es un sueño ni un desvarío. El aparato se fabrica, yo lo he tenido en mis manos y he comprobado su funcionamiento. Primero empezaron en unos talleres semiclandestinos, en la Palma, pero ahora está en marcha a lo grande, en ese país acostumbrado a romper la pana, al otro lado del Atlántico. Ese nuevo presidente que parece anunciado por las profecías y que está atrayendo la era de Acuario, está de su lado y con su ayuda va a cambiar la faz de la tierra. Lo veremos pronto.
Esa es la cosa más tonta que sabe hacer, y sería suficiente para detener el cambio climático. Lo otro, lo serio, no lo puedo decir. No porque sea demasiado desconcertante, que lo es, sino porque en los últimos meses han nacido reglas nuevas. De todos modos ya lo expliqué, y bien fuerte, antes de que esas reglas nacieran, en un blog del mes de julio.
El hombre del cual la niña protegía su ensalada no estaba allí para contagiarle la fiebre porcina, sino para salvarnos a todos. Ingenuo, candoroso y näive, puede, pero de lo que estábamos hablando era de cómo organizar las cosas para que recibiera el premio Nobel de física.
Todo este follón de la ley de costas no es nada comparado con el que vamos a montar pronto, o a intentarlo. Sí, vamos. Si él tiene suerte y yo también, a lo mejor le hago de escudero, o le llevo los trastos, o le ayudo con algo. Mis queridos amigos y amigas que intrigan sin freno empeñados en que si se reforma la ley de costas me moriré de pena, ya tienen una respuesta.
Fue una suerte no tener nada que hacer esa tarde en Madrid y poder compartir ese rato con Simón.
Sì Simòn Herber Faull es el hijo de mi tìa Nieves somos primos hermanos y hace mas o menos 70 años que no nos vemos, la ùltima vez que yo recuerde fue en la casa de nuestra abuelita Teresa, en la casa del tanque colorado en el barrio Buenos Aires. Ahora vivo entre Paris y Caracas y despuès de tantos años me entero de Simòn por casualidad,a quien siempre recuerdo con profundo cariño. Yo soy el hijo mayor de su tìo Luis.
hola abuelo, ahora me entero que tengo sangre matematica. Y si Simón es tu primo entonces yo soy su nieto-primo ???
Efectivamente , Simon Hebert es uno de los personajes venezolanos que mas duro hallevado su lucha contra la corrupcion…Eso le ha costado carcel , atentados ,exilio, plomo en el cuerpo , persecusin…. Pero a pesar de eso ha vertido su intelecto en inventos que cambiaran la humanidad y de los cuales no hago mencion pues siempre me ha pedido discrecion… hay que recordar los largos aos de Edison para concretar en fabrica lo pensado. Su memoria es fotografica- Recuerda con claridad su Guasipati natal… Hoy labora con afan en grandes aplicaciones.
El buen Simon Hebert Faull , se recupera de una lesion renal y se prepara para una seria intervencion en el corazon…Esta en Madrid… Sus amigos estamos pendientes de su salud….